
Vamos a ver cómo actúa el láser durante el proceso de eliminación del vello no deseado. En primer lugar, debemos saber que la duración de una sesión de depilación láser puede variar desde unos pocos minutos a una hora o más, dependiendo de la zona que se deba tratar. Por ejemplo, una pequeña zona, como podría ser el labio superior, solo llevaría varios minutos; sin embargo, el tratamiento de una depilación con láser de la espalda llevaría con seguridad varias horas.
La luz que emite el láser se maneja desde una pieza de mano adjunta a una consola. Durante la sesión de depilación, el paciente puede tener una sensación de ardor cuando el láser es emitido. Para reducir las molestias, se utiliza un sistema de refrigeración que automáticamente elimina el calor de la superficie de la piel, durante y después de la exposición al láser. El paciente no necesitará anestesia general ni ningún tipo de medicina para el dolor, simplemente una crema anestésica tópica que se aplicará en las zonas sensibles. Un tratamiento con láser puede causar también una ligera sensación de hormigueo, aunque la mayoría de los pacientes toleran bien el proceso sin ningún tipo de problemas. Sin embargo, debido a que unas zonas del cuerpo son más sensibles que otras, el uso de la anestesia tópica puede ser una opción en muchos casos.
El estado de la zona tratada en una sesión de depilación con láser variará de un paciente a otro, dependiendo de la intensidad y el grado de tratamiento, y también del tipo de piel que tengamos. De todas formas, las secuelas inmediatas, caso de que existan, no suelen acarrear ninguna importancia. Solamente se nos podría producir enrojecimiento o un poco de hinchazón que desaparecerían en un corto espacio de tiempo. Es decir, que después de una sesión de depilación con láser la mayoría de las personas pueden incorporarse inmediatamente a su vida normal.
Con el fin de proteger los ojos, durante las sesiones de depilación, los pacientes usan unas gafas; de esa forma evitan la exposición accidental a la luz del láser. Otra cosa que no debe alarmarnos es que durante la sesión sintamos cierto olor a pelo quemado. Es normal que ocurra, ya que el láser produce una ligera carbonización del vello.
Ya hemos visto a grandes rasgos cómo actúa el láser en depilación y como se ve, cuando está en manos de profesionales cualificados, no resulta doloroso ni tiene efectos secundarios importantes.
« El GentleMax, un innovador sistema de depilación láser | La rapidez en los tratamientos de depilación láser »