El vello excesivo en hombros y espalda suele representar generalmente una gran molestia para los hombres. A ello hay que añadir la propensión que existe en esas zonas a la aparición de granitos y acné. Sin embargo, este problema puede solucionarse mediante la aplicación de ciertos tratamientos, tales como limpiezas y mascarillas, además de exfoliaciones que son ideales para combatir el exceso de grasa. Una vez que la zona queda preparada y presenta un aspecto saludable, se puede realizar sin problemas una depilación con cera o, mejor aún, una depilación con láser, con la que se consigue excelentes resultados, aunque suelen ser necesarias más sesiones que para otras zonas del cuerpo. Los hombros y la espalda están sujetos a influjos hormonales, además de presentar en muchos casos gran cantidad de pelo total lo que hace que se requiera aproximadamente el doble de sesiones para conseguir los resultados deseados.
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Al introducir pigmentos coloreados en las células de la dermis (segunda capa de la piel) se realiza un tatuaje. Con la dermabrasión, la criocirugía y otras técnicas, éstos podían ser eliminados; sin embargo, solían dejar cicatrices o áreas despigmentadas, lo que hacía que un tatuaje hubiera que llevarlo para toda la vida.
El tratamiento con láser es el único en el mundo capaz de quitar todos los tatuajes y todos los colores de forma segura.
El láser produce un rayo de luz concentrada, que es la clave, junto con el color de esta luz, para conseguir el efecto deseado sobre el pigmento del tatuaje. Diferentes tipos de láser producen diferentes colores de luz.
La mayor parte de los láseres emiten un haz de luz de un color únicamente, por lo que son necesarios varios aparatos para realizar un tratamiento sobre un tatuaje de múltiples colores.
El pigmento de un color determinado sólo absorbe algunos colores de luz. Por ejemplo, la luz verde solo es absorbida por el pigmento rojo.
El láser hace que se fragmente y vaporice el pigmento y más tarde, el cuerpo también absorbe las partículas pequeñas del pigmento, haciendo que desaparezca el tatuaje.
Para eliminar los tatuajes se requieren láseres especializados del tipo Q-Switch. Los láseres de pulso largo del tipo YAG, diodo, o los ablativos como CO2 y Erbium no son adecuados y seguros, ya que no logran la desaparición completa de éstos y además pueden ocasionar complicaciones y cicatrices. A fin de evitar riesgos, se debe exigir la aplicación de un láser especializado para la eliminación de un tatuaje. Tampoco se debe intentar quitarlo con dermo-abrasion o cirugía plástica, ya que existe el peligro de crear una cicatriz, que puede resultar peor que el propio tatuaje.
Para la eliminación de un tatuaje pequeño de un solo color se pueden necesitar aproximadamente de 1 a 2 sesiones de láser.
Para los tatuajes de muchos colores pueden ser necesarias varias sesiones de láser, dependiendo de la dimensión y del tipo de pigmento. Suele estar aproximadamente entre 5 y 10 sesiones.
Los tratamientos para la desaparición de tatuajes con láser suelen distanciarse de entre 4 a 8 semanas.
Con un tratamiento con láser el paciente solo siente la sensación de recibir muchos golpecitos con una tira de caucho. De todas formas, si es necesario, se suele usar anestesia tópica.
La apariencia que queda después del tratamiento varía de una persona a otra y también en función de la extensión de la zona tratada. Suelen aparecer costras pequeñas, enrojecimiento y leve inflamación que desaparecen en un corto espacio de tiempo.
Este modo de depilación, bien para el hombre como para la mujer, solo interviene sobre el folículo piloso, lo que hace que la piel no quede dañada en ningún momento. Aunque el sistema ya cuenta con tres años de uso, en la actualidad se sigue un intensa investigación para perfeccionar aún más este método de depilación. Se ha demostrado que en el 90% de las aplicaciones la depilación resulta permanente y eficaz. En su utilización, cada pulsación de láser que se origina abarca un espacio considerable de vello, de un centímetro aproximadamente, con lo que se elimina entre diez y quince pelos cada vez.
En la actualidad, el inconveniente de un vello abundante en el pecho, para ciertos hombres es un problema y origina con frecuencia complejos que nos abruman, cuando en realidad la solución es relativamente fácil.
En la antigüedad, se valoraba mucho “el hombre de pelo en pecho”, como equivalente de virilidad. Actualmente, este tópico ha desaparecido, lo mismo que aquel que apuntaba: “el hombre y el oso, cuanto más feo más hermoso”. A todo hombre le deleita considerarse atractivo y conforme a la época que le ha tocado vivir, sin que por ello de la sensación de ser menos masculino.
Quizá el remedio que se suele tener más a mano, aunque no sea muy perdurable, consiste en quitar el vello con una maquinilla de hoja. Aunque se logra un apurado muy aceptable, en poco espacio de tiempo el pelo vuelve a aparecer, por lo que debemos estar retocando continuamente.
El remedio utilizado con más frecuencia para tratar el vello en el pecho masculino es la depilación con cera, llamada también deportiva. Resulta muy eficaz, aunque también es dolorosa.
Si contamos con bastante presupuesto, disponemos de tiempo y el vello es muy oscuro, la depilación con láser o fotodepilación es la más positiva y concluyente.